lunes, 21 de junio de 2010

El régimen malayo en Marbella

Los propios integrantes del Grupo Independiente Liberal desalojaron a Julián Muñoz de la alcaldía, número 1 del GIL, con la ayuda del Partido Andalucista y algunos tránsfugas del PSOE. Esto se producía apenas dos meses después de la toma de posesión de Julián Muñoz. ¿Qué había cambiado?

La explicación se remonta a la inhabilitación de Gregorio Jesús Gil y Gil como Alcalde de Marbella. Había dejado la alcaldía el 28 de abril de 2002, 26 días después de que el Tribunal Supremo lo condenara e inhabilitara por el caso “Camisetas”. Desde ese momento se vio el auténtico Julián Muñoz. Presuntamente, empezó a mangonear con Del Nido, que desplazaba a Juan Antonio Roca como pieza clave del urbanismo marbellí. Después de 11 años controlando el consistorio como si fuera su casa, Jesús Gil veía como un camarero se lo levantaba. El nuevo Julián Muñoz no sólo soliviantó a Jesús Gil y Roca, sino también al resto de concejales. No les recibía nunca y los despreciaba de forma sistemática. En una ocasión Carmen Revilla, teniente de alcalde de San Pedro acudió a alcaldía para solucionar algunos problemas graves. Julián le tuvo dos horas esperando, y salió por una puerta trasera para evitar encontrarse con ella.

La erótica del poder hizo que Julián dejara a su esposa Maite por Isabel Pantoja. Julián conoció a a la artista en el verano de 1991, en una de las mucha actuaciones de la tonadillera en la ciudad. Julián era concejal de fiestas, cargo gracias al cual logró mucha popularidad entre el pueblo. Aprovechando su nuevo cargo de Alcalde Presidente del Ayuntamiento ofreció a Isabel que fuera la imagen de Marbella. Sin contratos ni documentos, se convirtió en la representante de la ciudad dando nombre a aviones y asistiendo a galas y recepciones.

Jesús Gil decidió pararle los pies y le destituyó como secretario General del GIL, nombrando a gente de su confianza. Julián protestó, pero Gil le respondió que su ámbito de poder estaba en el Ayuntamiento, el partido era su parcela. Muñoz se dio cuenta que sin controlar el partido, tampoco controlaba las listas. La intención de Gil era marginarle y dejarle fuera de la candidatura. Este es el motivo por el que Julián constituye un partido, el ALIM, lo inscribe e incluso nombra un representante ante la Junta Electoral de Zona. Junto con sus más cercanos colaboradores, su nieto Alberto García Muñoz y Carmen Revilla elaboran una lista. Incluso ofrecen dinero para convencer a personas de relevancia para que la integren. A falta de doce horas para la finalización del plazo deciden reunirse en el Club Financiero Inmobiliario. Jesús Gil, Juan Antonio Roca y Julián Muñoz pactan una “lista cremallera”, de forma que los números pares eran elegidos por Jesús Gil y los impares por Julián Muñoz.

El GIL volvió a ganar por mayoría absoluta, a pesar del avance de Ángeles Muñoz gracias al duro trabajo realizado por la candidata del Partido Popular. Algunos de los protagonistas de la moción de censura reconocen que se hablaba de moción de censura incluso antes de las elecciones. El único motivo por el que aceptaron la lista paritaria fue el miedo a perder la mayoría absoluta.

La traición de Julián Muñoz pronto se consumaría. A los pocos meses de ganar las elecciones marginó de forma absoluta a los ediles cercanos a Gil y se dispuso a expulsar definitivamente a Roca de su “cortijo de urbanismo”. Julián sabía que Jesús Gil estaba sólo y que poco más podía hacer, también que el Plan del 98 era flagrantemente ilegal y que jamás sería aprobado. Por poner un ejemplo, se calculaba la población objetivo de Marbella calculando cuantas personas cabían en las playas de Marbella, teniendo en cuenta que cada persona ocupaba 1 metro cuadrado de playa. (Esta forma de contabilizar la posible población de la ciudad ya se había efectuado en el PGOU de 1964)

4.2. El gran Padrino: Judah Eleazar Binnstock

Por aquel tiempo, Julián Muñoz permitió que la Junta de Andalucía paralizase uno de los convenios urbanísticos que Binstock firmó con Gil porque incumplía varias normas ambientales. Judah tiene ya 80 años y está actualmente aquejado de Parkinson. Llegó a Marbella perseguido por la policía británica acusado de estafa y delitos fiscales relacionados con casinos. Esconde su enorme patrimonio tras un entramado societario en el que destacan:

  • Corporación de Nueva Marbella, SA
  • Aldanza Inversiones, SL
  • Restauración y Aparcamientos del Aljarafe, SA
  • Agrobatanero, SL
  • Bañockburn, SL
  • Hasta luego Lucas, SL
  • Mar de Azimut, SL;
  • Ocio y Valores SA
  • Sociedad de Aguas de la Costa del Sol, SA
  • West las Cañas, SA
  • Sociedad Gran Casino Aljarafe, S.L

Julián Muñoz permitió la paralización de uno de sus planes parciales, motivo que llevó a Binstock a financiar la moción de censura. Según la ex teniente de alcalde de San Pedro: “les dijo Juan Antonio Roca que la moción de censura la habían financiado entre el propio Sr. Roca y Judah Binstock”. En realidad llama poderosamente la atención que Judah no haya sido imputado en la operación Malaya. En la actualidad, el promotor sigue presionando al Ayuntamiento para conseguir una edificabilidad máxima en sus terrenos a través de los técnicos municipales que ya colaboraron en el entramado Malayo y que siguen en sus funciones dentro del Ayuntamiento de Marbella. No sólo es el mayor terrateniente de Marbella sino que también posee el casino de Sevilla, otorgado en concurso público por su amigo Gaspar Zarrias, soliviantando de esta manera a CIRSA, y a sus abogados dirigidos por Manuel Olivencia, cuñado de Javier Arenas.

Todos los veranos Judah Binstock organiza una fiesta en su mansión, y es la fiesta más exclusiva de Marbella. En los pasados años fueron personas como SS.MM. los Reyes de Suecia, don Álvaro de Marichalar y por supuesto toda la flor y nata de la “alta sociedad” marbellí. El smoking es obligado y las medidas de seguridad, simplemente, impresionantes. Este año la celebró el 2 de Agosto e incluso la Asociación Española de lucha contra el cáncer decidió cambiar la fecha de su gala benéfica, puesto que numerosos personajes habían anunciado su preferencia por la fiesta del magnate.

No todo lo que se dice de Judah Binstock es cierto, no es verdad que gestionara las inversiones inmobiliarias de la reina Isabel II de Inglaterra, ni que financiara al Partido Comunista francés. Si que es seguro que su socio era Engelbert Schreiber, abogado afincado en Liechtenstein, investigado por blanqueo de capitales y vinculado con la financiación de Al Qaeda. Aunque como suele ocurrir en estos casos, los delincuentes suelen acudir a los mismos despachos de abogados, y no por ello tienen que estar vinculados. Judah ya no gestiona los negocios familiares, lo hacen sus tres hijos Josiane, Leslie y Jonathan. Judah es una de las personas que más dinero ha hecho en Marbella, y ni siquiera está imputado. Su nombre significa “el león” en hebreo, y hace honor a su nombre con una voracidad sólo superada por Roca. Su secreto y modelo de negocio: “Comprarás, corromperás, recalificarás y venderás, pero nunca construirás” es lo que en la actualidad intenta con los terrenos de la mina en la Carretera de Ojen.

Judah Binstock e Isabel García Marcos se conocieron por medio de los abogados José Miguel y Rafael Salinas. El primero fue ex vicepresidente de la Junta de Andalucía así como colaborador del millonario británico desde que en 1998 obtuvo la concesión del casino de Sevilla. El segundo, su hermano, era abogado de la Fundación Plan Innovación, constituida en diciembre de 2002. El promotor había donado fondos para la campaña electoral de García Marcos a través de esta entidad constituida al efecto y se puso en contacto con Isabel y Carlos Fernández como primer paso para desalojar a Julián de la alcaldía. Actualmente, Binstock protege a Carlos Fernández, primero en Argentina, y ahora en Venezuela, donde disfruta de un retiro dorado junto a Carlos Llorca en la Isla Margarita.

4.3. La cotización del kilo de concejal

Puesto que sólo cabía negociar con la Junta, Julián Muñoz le pidió a Isabel Pantoja que hablara con su amigo Gaspar Zarrías, quien pidió a José María Ruiz Povedano, delegado provincial de Urbanismo, que se reuniera con Julián Muñoz, esta reunión se produjo el lunes 28 de Julio en Málaga con la presencia del sobrino de Julián, Alberto García Muñoz. En la cita, José María Ruiz Povedano le asegura a Julián que no se sentará a la mesa para negociar con Juan Antonio Roca, y que el ayuntamiento necesitaba aprobar el Plan para legalizar las 30.000 viviendas fuera de ordenación. Ese mismo día Julián le pide a Roca que presente su dimisión “me da igual lo que pongas, pero quiero la carta de dimisión por la mañana en mi despacho”.Julián mataba dos pájaros de un tiro: legalizaba la situación de Marbella y se apropiaba de la gestión urbanística para él. Para él e Isabel, claro.

El martes 29, a propuesta de Roca se reunieron, en la casa que Carlos Fernández tiene en Elviria, Isabel García Marcos, Carlos Fernández y Juan Antonio Roca, pactando la moción. El miércoles 30, Rafael Salinas se desplaza a Sevilla para pedir autorización a Gaspar Zarrías, que conoce la existencia de la moción antes que los propios concejales del PSOE, mientras tanto los concejales Gilistas leales a Roca se reúnen en el Restaurante La Meridiana. Fue Pedro Pérez quien a través de su buen amigo y secretario general del Partido Popular en Málaga, Joaquín Ramírez quien comunica a Ángeles Muñoz la moción de censura contra Julián.

Toda España pudo ser testigo como Julián Muñoz y Gil se acusaban mutuamente en un programa de televisión de llevarse dinero del Ayuntamiento en bolsas de basura. Fue probablemente el último esperpento de Jesús Gil.

Siguiendo con la moción de censura, la concejal Carmen Revilla cuenta en su diario como negociaron y regatearon los concejales para vender al mejor postor la confianza del pueblo de Marbella y San pedro de Alcántara recientemente otorgada. El jueves 31 de Julio había pleno en el Ayuntamiento y muchos rumores, pero en estos momentos la prepotencia de Julián Muñoz le impedía ni siquiera sospechar lo que estaba a punto de presenciar. A la salida del pleno, el Grupo Municipal Socialista se fue a comer al Restaurante El Burladero, donde 3 años después dejaría una factura sin pagar de algo mas de 14.000 Euros. A la salida de la comida, García Marcos convoca a todos en la sede de la fundación en Ricardo Soriano. Les comunica que esa misma tarde se va a firmar una moción de censura, que es una ocasión única de acabar con el Gilismo (en realidad sus intenciones eran unirse a los restos) y que tanto el Comité Regional como el Federal lo conocían y lo aceptaban.

La verdad es que si esta fue la versión que trasladó García Marcos a sus concejales, estos fueron muy cándidos si la creyeron, puesto que las relaciones de Bustinduy, secretaria provincial del partido, con García Marcos eran realmente malas. De hecho, Marisa Bustinduy no sabía por entonces lo que se estaba fraguando. Uno de los concejales conspiradores, Rafael García se arrepintió en la notaria (o quizás no le dieron lo que pidió) y se levantó a las 19:00 de la tarde acudiendo a la Alcaldía para contárselo a Julián Muñoz. El regidor, indignado, convocó una reunión inmediata, a la que sólo acudieron un puñado de concejales leales. A partir de las 20:00 comienza a llamar a los concejales conspiradores, que o no le cogen el teléfono o lo tienen desconectado. El jefe de gabinete de Julián, Manolo Cerón llamó a Francisca Aguilar, ex concejal del PSOE, quien a su vez se lo comunicó a Marisa Bustinduy, apenas tres horas antes de que se firmase. Por si quedaba alguna duda, Jesús Caldera, entonces secretario de organización del PSOE, anunciaba el viernes 1 de Agosto a 11:00 de la mañana que la cúpula del partido no apoyaba la moción de censura.

Con respecto al grupo de concejales del GIL se rompe en dos, los partidarios de Roca y los de Julián. Los golpistas eran:

  1. María Soledad Yagüe Reyes
  2. Tomás Reñones Crego
  3. Rafael Calleja Villacampa
  4. Victoriano Rodríguez
  5. Vicente Manciles Higuero
  6. José Luis Fernández Garrosa
  7. Antonio Luque Pancorbo
  8. María del Carmen Revilla Fernández

A estos se sumaron los tres concejales del Partido Andalucista y los cinco del Partido Socialista Obrero Español:

  1. Isabel María García Marcos
  2. José Jaén Polonio
  3. Belén Carmona de León
  4. Carlos Fernández Gámez
  5. Pedro Pérez Salgado
  6. María José Lanzat Pozo
  7. Diego Lara
  8. Silvestre Puertas

Todos ellos acudieron a la notaria de García Urbano de Estepona el jueves 31 de julio de 2003 a las 21:00.

4.4 La moción malaya

Las negociaciones se prolongaron hasta las 4:00 de la madrugada. El texto de la moción lo redactó la abogada de Juan Antonio Roca, María Castañón, así como sus sucesivas versiones resultantes de las negociaciones (y negocios) en curso. Según la información que dispongo, el concejal Antonio Luque pidió 3 millones de Euros para vender a los habitantes de Marbella, pero Roca es un carroñero que instintivamente regateaba la carne de sus socios. Les propuso a todos que ganarían ese dinero en los próximos años. Así les aseguró que les conseguiría negocios para obtener esa cantidad. De forma inmediata se les aumentó el sueldo, que paso a triplicarse en algunos casos. Pero no sólo a los concejales, Antonio Becerra, funcionario del Ayuntamiento y ex marido Marisol Yagüe, obtuvo un aumento desde los 27.000 euros que cobraba a 61.000. Ahora que sube el precio del pollo, de la ternera y del cerdo, bueno es saber que en Marbella, el kilo de concejal, está fenomenal.

Judah Binstock y Roca les pagaron 800.000 euros a García Marcos y 600.000 a Carlos Fernández, los cuales pagaron su discreción entre sus acólitos. A las 8:00 del 1 de Agosto estaban desayunando en la Cafetería Marbella Yagüe, los tres Andalucistas y García Marcos, quienes entregaron la moción de censura por Registro de Entrada 45 minutos después.

El grupo se dividió en dos, unos se fueron a Lisboa, para evitar que Julián Muñoz les “levantara” los concejales recientemente adquiridos, otros se fueron a Altea. Muñoz estaba hecho una furia, llamó a todos y cada uno de los concejales convocándoles a una reunión urgente en Alcaldía. Todos pusieron un pretexto para no acudir. Cuando volvió a llamarles, ninguno le cogió el teléfono, y en este momento Julián tenía la seguridad de que se estaba firmando la moción. Lo primero que hizo fue enviar un fax a Urbanismo destituyendo a Juan Antonio Roca. Se trataba de que quedara claro que la moción se presentaba por el intento de Julián de cesar a Roca. Acto seguido contrató a una agencia de detectives para localizar a los concejales. Rodeó Planeamiento con un ejecito de ex militares de Europa del Este y se llevó los convenios a través de los cuales robó el dinero del Ayuntamiento. Pero de las instalaciones municipales no sólo se llevaron documentos públicos, también sustrajeron documentos privados, como por ejemplo las agendas personales de Juan Antonio Roca. Éstas, que esclarecían muchos de los delitos cometidos por el gerente de urbanismo, no fueron entregadas a la justicia, sino pasadas al policía y periodista Cristóbal Toro, el cual las difundiría 3 años más tarde, primero a través de su Televisión TeleMar y después a través de la publicación de un libro.

El viernes por la mañana ni Silvestre Puertas ni Diego Lara continuaban decididos a apoyar la moción de censura. Finalmente, familiares de ambos les convencieron de que el Partido Socialista no se podía mezclar con los Gilistas y cambiaron de opinión. Hicieron bien, actuando de forma correcta. En honor al comportamiento honrado del que ellos hicieron gala, es justo decir que Silvestre Puertas fue liberado por el sindicato de su puesto como maestro y Diego Lara, recién licenciado en paro, fue contratado por la Mancomunidad de Municipios de Costa del Sol, controlada por el PSOE. El Sábado por la mañana deciden retirar su firma de la moción de censura. Para acusar de recibo el escrito, se tuvo que buscar al secretario municipal Leopoldo Barrantes, que dio fe de la retirada de los dos concejales del PSOE a las 10:30 de la mañana.

Los siguientes días fueron un auténtico caos. La policía local no obedecía al alcalde y tampoco se cumplían sus decretos, parecía que Julián Muñoz había perdido todo su poder. Una de las órdenes que no se cumplió fue la de desalojo de Juan Antonio Roca de su despacho. Ordenó al jefe de la policía local, Rafael del Pozo que lo expulsara de su despacho. Roca se negaba a acatar la orden, dando lugar a una escena esperpéntica. El jefe de policía llama a Julián Muñoz “Mire Alcalde… que no se quiere ir”, lógicamente, Julián Muñoz enfureció. Su jefe de Policía era incapaz de cumplir con su mandato, Roca no se marchaba mientras el Jefe de Policía le rogaba que declinara en su actitud.

- “Mira Juanito, por favor, somos amigos desde hace tiempo. Si no te vas Julián me cesa, por favor”.

Roca se apiadó del jefe de Policía y abandonó su resistencia:

- “Por ti, me voy, pero nadie me va a desalojar de Planeamiento, así que recibiré mis visitas en el pasillo”.

Así que el gerente se quedó en unos sofás que hay a la entrada de Planeamiento, con todos sus papeles, recibiendo a la gente y ordenando a funcionarios lo que debían hacer.

En algún momento hubo situaciones de algo que casi se asemeja a una guerra civil a nivel local, por ejemplo cuando Julián Muñoz envía a varias personas de confianza para desalojar de Radio Televisión Marbella al director Martín Hidalgo, favorable a la moción. Las puertas cerradas del edificio donde se aloja RTV Marbella impedían entrar a los empleados que enseñaban a través del cristal el escrito de cese mientras golpeaban fuertemente la puerta. Finalmente Martín Hidalgo fue desalojado de las instalaciones y en su lugar fue nombrado Felipe Pardo que redactaría el titular del lunes, con una fotografía de cada concejal “TRAIDORES A MARBELLA” .

Juan Antonio Roca prefería la paz a ganar el partido por goleada. A través del empresario Tomás Olivo, propietario de los centros comerciales más importantes de Andalucía, como La Cañada en Marbella, Las Dunas en Cádiz o Nevada en Granada lanzó una propuesta a Julián, le devolvía los concejales si todo se quedaba como estaba. Él en Urbanismo y Julián con Pantoja en el Ayuntamiento acudiendo a verbenas. Julián rechazó el pacto. Fue claro: "Si quiere guerra, yo muero en esta guerra, pero me lo llevo a él por delante".

La moción se produjo mientras Ángeles Muñoz, actual alcaldesa de Marbella estaba de vacaciones en Suecia. Jesús Gil llamó a una alta instancia popular en la calle Génova, motivo por el cual Joaquín Ramírez, presidente del Partido Popular en Málaga no ocultó sus simpatías por la misma. Carlos Fernández llamó a Ángeles Muñoz pero cuando volvió, según las palabras de García Marcos “todo el pescado está vendido”. Ella pidió ser alcaldesa, a lo que se negaron todos los políticos carroñeros que ya tenían la presa bien agarrada, y así Ángeles decidió no apoyar la moción de censura.

Entre los concejales Gilistas hubo una lucha cainita por el poder. Firmaron en la notaría a altas horas de la madrugada una escritura en la que se comprometían a seguir adelante con la moción de censura. Entre los firmantes de la escritura se encontraban los concejales Silvestre Puertas y Diego Lara, que finalmente se desligaron de la moción ante las presiones del aparato provincial del Partido que expulsó de forma inmediata a Isabel García Marcos y los concejales socialistas que la siguieron: José Antonio Jaén, y Belén Carmona. Esta última nunca fue militante del PSOE, sino mujer de confianza de García Marcos.

En un principio Yagüe no estaba llamada a ser alcaldesa, sino Rafael Calleja, así lo decidieron sus propios compañeros del GIL. Pero Yagüe no se dio por rendida, buscó el apoyo de García Marcos y Jesús Gil (que pensaba que sería más obediente ) y sometió a un “chantaje sentimental y a un ataque de rabia” al resto de compañeros que finalmente la eligieron alcaldesa.

Para Roca lo más importante es que Yagüe fuera obediente. Roca fagocitaba a sus víctimas detectando cual era su punto débil. El punto débil de Yagüe era su populismo. Lo que le gustaba a ella era ir a las verbenas, enchufar en el Ayuntamiento a los hijos de sus amigas y la vida de la farándula. Yagüe llegó a decir que “Juan y yo somos como hermanos “. Ella era una simple marioneta en manos del capo de la mafia marbellí. El día 13 de agosto de 2003 venció la moción de censura y Julián Muñoz fue apartado por Marisol Yagüe. Las conversaciones con la Junta estaban rotas, la primera decisión fue la de recurrir ante el TSJA la anulación el PGOU. Binstock, Roca & Co. podían continuar con sus negocios.

Julián Muñoz no se resignó a perder la alcaldía. Alquiló una oficina a nombre de su novia rociera y se dispuso a hacer oposición con los concejales que le habían quedado fieles. Muy pronto se desinflaría y empezaría a estar más preocupado por los centenares de procedimientos judiciales que tenía pendientes. Finalmente era inhabilitado en Marzo de 2005 por un delito contra la ordenación del territorio.

Este caso es emblemático porque se dan todos los elementos de la mafia política marbellí. ¿?

Pedro Román compró los suelos por muy poco dinero, firmó un convenio con el Ayuntamiento, los recalificó y los vendió a la sociedad Hoteles Playa por una cantidad millonaria. En apenas 48 horas le otorgaron una licencia de obras de un proyecto de miles de páginas.

Hoteles Playa, S.A es una sociedad controlada por el empresario José María Rosell, pero también es accionista UNICAJA, junto con otras cajas de ahorro. El redactor del Proyecto de ejecución de la mole que domina el corredor verde del Arroyo Guadalpín es Montaner, que fue Consejero de Economía y Hacienda de la Junta de Andalucía. El propietario está casado con María del Mar Agüero Ruano, que ninguna culpa tiene que su esposo construyera un hotel ilegal, pero teniendo los cargos que tenía, podía haber tenido un poco más de “decoro”. Senadora del Partido Popular, Presidente del Partido en Almería, miembro del Comité del PP andaluz, secretaria segunda en la Comisión de Medio Ambiente. No es de extrañar que José María Rosell, presidente de la patronal de empresarios no se preocupara cuando Isabel García Marcos dijo que “no le temblaría el pulso para firmar la demolición del Hotel Senator. Una vez pagada, no le tembló para conceder todos los permisos.

Tampoco estaba preocupado cuando quedó el hotel fuera de ordenación en el Plan General de Ordenación Urbana. Esos terrenos estaban calificados como “equipamiento público” y con la ayuda de un crédito promotor de UNICAJA, una de sus empresas participadas, en lugar de dotar a la sociedad de servicios públicos, tal y como rezan sus estatutos, se los quita. Un grupo inversor británico quería abrir un Hotel Residencia para la tercera edad y le hicieron una oferta para comprarlo. El inmueble tendría un fin público (aunque sólo parcialmente) y la cadena tendría su inversión con una buena rentabilidad.

Rosell sabía que no tendría ningún problema, esta era la respuesta que daba a en un entrevista, publicada por Ignacio Martínez, en la Revista “Galería de Empresarios Andaluces”:

"Nos ofrecieron un terreno en Marbella, una finca libre de cargas, la compramos, el Ayuntamiento nos dio la licencia y ahora nos dicen que no se ajusta al plan del 86. Si en el futuro se impone el sentido común, se tendrá que resolver. Este hotel no es producto de ningún convenio".

El problema es que la finca no estaba libre de cargas, la licencia era ilegal y ellos conocían la demanda interpuesta por la Junta de Andalucía ante el Superior de Justicia. Pero todos estos problemas no son nada ante su influencia política. El Hotel Senador ha sido legalizado.

4.5 Asalto al Centro de Iniciativas Turísticas

Pedro Rodríguez es un empresario de origen cubano, hecho a si mismo, que comenzó su carrera profesional en Estados Unidos. Llegó a Marbella de la mano de una multimillonaria americana llamada Elizabeth Brockman. A través de la sociedad Marbella Sierra Blanca invirtieron desde 1986 en la ladera de La Concha, monte que domina Marbella, en un inmenso paraje. Los dos socios se separaron en 1991, cuando Brockman vendió a Pedro Román su parte de la propiedad por apenas 400 millones de pesetas, de los cuales 100 se los había prestado Jesús Gil con el dinero proveniente del traspaso de Futre. Román aseguró que la había comprado por 2.500 millones de pesetas, pero era falso. En realidad apenas pago 400 millones. Los bancos tenían hipotecas por valor de 1.600 millones de pesetas y se adjudicaron 158647 metros cuadrados en pago.

A partir de entonces los intereses de Pedro Rodríguez y Román empezaron a chocar. Por eso fue uno de los pocos empresarios que se atrevieron a levantarse ante el poder corrupto de Gil y Roca. La primera vez que denunció el régimen corrupto instaurado por el GIL fue en una entrevista concedida al diario El Mundo en 2002, cuando calificaba al GIL como “organización delictiva”. Pedro Rodríguez empezaba a ser incómodo. Se podía permitir denunciar la situación, y eso Roca no lo podía consentir. Así que ideó una candidatura alternativa a su presidencia en el Centro de Iniciativas Turísticas. La práctica totalidad de los integrantes de la misma desconocían que en realidad eran marionetas de Roca. Desbancar a Pedro Rodríguez no fue sencillo. Hacían falta 2/3 de los votos, y la votación fue realmente muy ajustada. Finalmente la candidatura liderada por Miguel Gómez Molina se alzó con el triunfo y desbancaron de la presidencia a Pedro Rodríguez. Pero antes de irse Pedro dejó un regalito. Concedió una entrevista al diario El Sur un día antes de las elecciones acusando a Juan Soto de ser testaferro de Juan Antonio Roca a la vez que desvelaba que en realidad era una maniobra para desbancarle de la patronal turística Marbellí. Pedro se fue pero dejó claro quien le había echado. Aunque los protagonistas no fueran conscientes de ello, nunca ocultaron sus buenas relaciones. El nuevo presidente de la patronal daba un beso al “Padrino“ de la Costa del Sol mientras le llevaba relojes a su despacho de Planeamiento Urbanístico.

Miguel Gómez y Molina justificó su golpe de Estado porque el modelo de Pedro Rodríguez era muy “presidencialista”, el nuevo equipo proponía la renovación de la gestión, tomando las decisiones con el Ayuntamiento por “consenso”. No todos los que estaban en la Junta directiva sabían que estaban siendo utilizados por Roca. Una de las estrategias más eficaces es que el instrumento no sepa que es utilizado. La marioneta no puede ver los hilos que le mueven.

Juan Soto, nuevo vicepresidente, puso a Emilio García Alario como vocal, que era prácticamente el único representante del Partido Popular. Estuvieron durante algún tiempo buscando gerente. Contrataron a uno que tuvo la osadía de hablar del Plan General en sus primeras declaraciones y fue cesado fulminantemente. Finalmente optaron por Begoña Castillo Velasco esposa de Francisco Gómez, conocido empresario promotor de la provincia de Málaga.

Las personas que componían la directiva eran:

1 Iñigo de Orbaneja: Presidente de Honor. Promotor de amplia trayectoria en Marbella.

2 Miguel Gómez Molina: Presidente, joyero, autentico hombre de consenso. Muy apreciado en la ciudad por su intensa actividad altruista en causas solidarias.

3 Juan Soto: Vicepresidente, promotor, con muchos terrenos en Manilva. Algunas fuentes lo vinculan a Juan Antonio Roca Nicolás como socio en diversas inversiones.

4 Dan Ortuño Molpeceres, gerente del Centro Comercial Marina Banús.

5 Carola Herrero: arquitecta que había colaborado en distintos proyectos con el Ayuntamiento y por entonces ostentaba la presidencia de la Asociación de Empresarios del Casco Antiguo de Marbella.

6 Francisco Montero: Secretario, abogado muy cercano al Partido Socialista Obrero Español.

4.6 La comida del Rodeíto

En diciembre de 2005 la situación política se había deteriorado mucho. La corrupción en Marbella se había “atomizado” de forma que cada concejal tenía su pequeña parcela de poder y ordeñaba la vaca según su propia conveniencia, de esta forma actuaba Victoriano Rodríguez, concejal de Tráfico y Vía Pública. El octogenario munícipe se paseaba por los comercios de la ciudad causando el pánico entre ellos. Era vox populi la extorsión a la que sometía el encantador anciano a todo aquel comercio con terraza. De paso se apropió del Rolls Royce de Jesús Gil y Gil paseándolo por su finca de Ciudad Real. REPETIDO

Asimismo, las aceras del municipio aun daban para más, colocó toda una red de máquinas expendedoras de Organizado si hubiera sabido que esta vez iban muy en serio. ¿?

El homenaje se lo dieron en el conocido restaurante El Rodeito, cerca de Puerto Banús, podemos calificar la celebración como “La última cena” puesto que una semana después serían casi todos detenidos, y ajusticiados. La excusa de la reunión era recabar fondos para la entidad Marbella Solidaria, solicitud que hizo Carlos Hernández Gil, ex senador socialista y sobrino de Jesús Gil. Al finalizar esta petición Juan Antonio Roca anunció que había que preparar las próximas elecciones. Para ello proponía la constitución de un partido político, cuyo candidato podía ser Emilio Rodríguez. No era la primera vez que Roca se encargaba de recaudar fondos para una campaña electoral. En la anteriores elecciones recaudó un total 1.030.941 euros para la que Julián Felipe Muñoz Palomo fuera elegido alcalde.


Por Jose Cosin Alvarez

La Plataforma por el Futuro, una nueva esperanza

No todos los ciudadanos miraron hacía otra parte durante el régimen. Algunos osados se armaron de valor y se atrevieron a decir lo que era evidente: que estábamos gobernados por unos criminales. No era fácil ir contra la gran masa de ciudadanos que jaleaban al gobierno municipal. Algunos de los que lo denunciaron sufrieron exclusión social, marginación y boicot económico. Era un grupo variopinto de ciudadanos, algunos representativos socialmente, otros simplemente audaces, que se unieron en lo que llamaron “Plataforma por el Futuro”· Nacía en diciembre de 2004 con el objetivo de revitalizar la maltrecha vida democrática en Marbella. Su constitución y funcionamiento es asambleario, es decir se decide por la mayoría de los representantes presentes.

Los siguientes, eran los colectivos que conformaban la Plataforma. Pido disculpas si olvido alguno, pues no puedo asegurar que estén todos los que fueron, pero, sin lugar a dudas, fueron todos los que están:

  1. Federación de Asociaciones de vecinos de San Pedro: Juan Antonio García.
  2. Federación de Asociaciones de vecinos de Marbella: Ana Mas primero, Alejandro Dogan después.
  3. Partido Socialista Obrero Español: Antonio Martín.
  4. Partido Popular: Manuel Miguel Cardeña.
  5. Ecologistas en Acción: Javier de Luis y Rafael Ávila.
  6. Jóvenes Empresarios: José Cosín.
  7. Jóvenes del Mundo: Baldomero León.
  8. Opción Sampedreña: Rafael Piña (se retiró en su primera reunión).
  9. Asociación de Comerciantes y Profesionales del Casco Antiguo de Marbella: Alfonso Guerrero.
  10. Asociación de pequeños Empresarios y Comerciantes de San Pedro: Juan Luis Mena.
  11. Partido Independencia San Pedro Alcántara: Francisco Moreno Luna.
  12. Asociación de Empresarios y Profesionales de Puerto Banús: Daniele Fileti.
  13. Foro Social y Cultural Almenara: Enrique Monterroso (después representaría a Izquierda Unida).
  14. Asociación cultural Al Amal: Hamido Ahmed.
  15. El Militante: David Bernardo.
  16. Izquierda Unida: Andrés Sánchez.
  17. Foro Andaluz: Francisco Pimentel.

Esta plataforma de ciudadanos cabreados tuvo vital importancia en la manifestación que precipitó la caída del régimen corrupto. El Partido Popular había decidido presionar más al gobierno de Yagüe convocando una manifestación, a través del colectivo “ Marbella por el cambio”. El portavoz de este colectivo era José Luis Hernández, antiguo secretario de Nuevas Generaciones del Partido Popular y hoy concejal de turismo. La resistencia del Partido Socialista Obrero Español fue importante, dado que no querían secundar una manifestación convocada por el Partido Popular. Este fue el motivo por el que las Federaciones de Asociaciones de vecinos dieron un paso al frente, organizando la misma. Comenzamos a organizar la protesta en septiembre, y fue realmente una tarea difícil conjugar los intereses y sensibilidades de todos los convocantes. Sin lugar a dudas hay tres personas a las que se debe el éxito: Alejandro Dogan, Juan Antonio García y Francisco Pimentel. Estaba prevista para el 1 de abril de 2005 y precipitó que la operación malaya se adelantase una semana, puesto que se quería evitar la sensación de que una manifestación desencadenaba la oleada de detenciones que acaecerían, puesto que el ejemplo podía difundirse en toda España.

El lunes 25 de Abril, once de las asociaciones de vecinos que componían la Federación de Asociaciones de Vecinos de Marbella se escinden, desmarcándose de la convocatoria. Detrás de esta salida, se encontraba el intento de boicot por parte del coordinador de participación ciudadana del ayuntamiento Juan Delgado. Boicot que fue secundado por los colectivos más cercanos a Marisol Yagüe, en un claro ejemplo de cómo los representantes de los vecinos se vendieron al poder por un plato de lentejas. El boicot no fructificó, porque dos días antes de la manifestación se desencadenaba la operación Malaya empujando a más de 15000 marbelleros a salir a la calle para exigir la disolución del Ayuntamiento y la restauración del estado de derecho.

La moción de censura: Marisol “la Yagüe”

La moción de censura marcó el cambió entre Julián y Marisol. Ambos periodos posteriores al mandato de Gil tienen un factor común: la descomposición del Régimen que ya no obedecía a una autoridad que ordenara el saqueo. Empezaron a aparecer reinos de taifas en cada delegación, esquilmando cada concejal su parcela sin el control de un jefe.

Todo el mundo conoce a Marisol. Proviene de una conocida familia con un negocio familiar de venta de verduras. Antes de entrar en política había colaborado en el negocio familiar y había sido representante de la firma de cosméticos Revlon, organizando reuniones de ventas en casas de amigas. Asimismo, era conocida por su participación en un coro rociero, y por ser hermana de uno de los primeros concejales de la época Gil Juan Antonio Yagüe Reyes.

Juan Antonio Yagüe fue acusado de tráfico de Hachis, pero su detención fue retrasada por órdenes de “superiores”, permitiendo su fuga. Actualmente se encuentra huido de la Justicia en Venezuela, país con el que no hay tratado de extradición, pudiendo pasearse por España puesto que su delito está prescrito. ¡Atención! El hermano implicado en el tráfico de hachis se llama Arturo

Marisol, a pesar de su escasa formación, es inteligente y consiguió sortear todos los obstáculos para llegar a la alcaldía de Marbella desde el puesto número 15 que ocupaba en la segunda legislatura del Gil. Su buena labor en Participación Ciudadana le granjeó la antipatía de Julián Muñoz Palomo, así como la complicidad de un buen número de asociaciones vecinales que recibían subvenciones del Ayuntamiento. Cuando Marisol llega al Ayuntamiento las arcas están vacías. El dinero que se exigía a los promotores se lo quedaba Roca o iba destinado al pago del personal. Según Isabel García Marcos “somos el municipio más vigilado, por lo tanto, el más limpio”. Desgraciadamente no era así.

Durante los tres años que dura el Yagüismo, los medios de comunicación se fueron posicionando paulatinamente contra el consistorio. Me gustaría que fuera por una apreciación de desfalco en las arcas municipales, pero no fue por esta causa. Durante la época de Julián Muñoz, los pagos a los medios de comunicación eran generosos, por medio de facturas justificadas por diversos conceptos, desde la emisión de publicidad institucional hasta la inserción de la agenda cultural del Ayuntamiento. Algunos no sólo recibían dinero en “A“ también cobraban en “B”. Resultan sobrecogedores algunos de los relatos sobre los responsables de medios que pasaban por la sede electoral de Julián Muñoz, donada graciosamente por un promotor, por supuesto. Cuando Marisol corta estos pagos, los medios comienzan a ponerse en su contra, convirtiéndose en rehén de los métodos GILISTAS.

El único medio incómodo, que nunca aceptó ningún tipo de “publicidad institucional” fue el diario El Mundo. Esto se debía a dos razones, la primera la rectitud profesional de su corresponsal y la segunda la histórica mala relación entre Jesús Gil y Pero J. Ramírez. Cuando desvela el caso saqueo, Pedro J. no acepta ninguna injerencia sobre su independencia, lo que no perdona Jesús Gil quien colabora activamente en el complot urdido por Rafael Vera y Rodríguez Menéndez para asesinar civilmente a Pedro J. gravando un vídeo en el que aparece manteniendo relaciones sexuales bajo la influencia de una droga inhibidora de la voluntad. Esta colaboración se materializa con la contratación por Gil de José María González Sánchez-Cantalejo, quien desde un armario gravó el famoso video.

La gestión de Yagüe al frente del Ayuntamiento siempre estuvo controlada indirectamente por Juan Antonio Roca. La ingenua de Marisol aseguraba que “ Juan Antonio y yo somos como hermanos”. Quedaba poco por esquilmar, pero hubo tres concesiones administrativas que marcaron el mandato de la alcaldesa. La primera fue la concesión de la explotación del cementerio a Necrópolis S.L. Gracias a un presunto tráfico de influencias, la concesionaria consiguió que aumentaran las tarifas hasta un 170 por ciento, convirtiéndose Marbella en la ciudad más cara para morirse de toda España. Esta subida estuvo apoyada tanto por el tripartito de Gobierno como por los concejales del Partido Popular, Ángeles Muñoz, Félix Romero y Francisca Caracuel. Pensaron que, siendo los difuntos los “clientes” de la concesión, no podrían quejarse de la subida de tarifas, sin percatarse que el coste del enterramiento se repercute en el seguro de decesos (popularmente conocido como “Ocaso” o “Santa Lucia”) que pagan millones de españoles cada mes. La mayoría de los asegurados son ancianos.

El titular de la concesión, con sociedades en paraísos fiscales, se jacta de ganar millones de pesetas al mes, y que lo hace sin competencia, puesto que “todo el mundo quiere ser enterrado donde nació”. Si el seguro que cubre los gastos de enterramiento es un timo de por sí, puesto que durante toda la vida se llega a pagar hasta tres veces el coste del entierro, los ancianos vieron como aumentaba la prima hasta un 120 por ciento, y al no poder hacer frente a esta subida, no pagaban un mes perdiendo todos sus derechos. Ante la avalancha de críticas, el tripartito, que ya tenía un compromiso firme con el propietario de Necrópolis, llevó a pleno una supuesta bajada, que en realidad era un engaño, puesto que sólo bajaban el precio del alquiler de nuestra última parcela, pero a su vez bajaban el periodo de alquiler de 50 a 30 años, con lo que en realidad era una nueva subida encubierta. Tanto el Partido Popular como el Partido Socialista volvieron a votar a favor. El mal servicio no terminaba ahí. Las instalaciones del cementerio son lamentables, no se cumplen las condiciones sanitarias, las flores se reutilizan en varios entierros y el servicio de cremación se ha subcontratado, algo prohibido por ley.

En diciembre de 2005 la situación se había deteriorado mucho. La corrupción en Marbella se había “atomizado” de forma que cada concejal tenía su pequeña parcela de poder y ordeñaba la vaca según su propia conveniencia. De esta forma, Victoriano Rodríguez, concejal de Tráfico y Vía Pública se paseaba por los comercios de la ciudad causando el pánico entre ellos. Era vox pópuli la extorsión a la que sometía el encantador anciano a todo aquel comercio con terraza. De paso se apropió del Rolls Royce de Jesús Gil y Gil paseándolo por su finca de Ciudad Real. Buscando de donde podían rascar algo, encontraron a la concesionaria de la grúa. El empresario Ismael Pérez ofreció (presuntamente) 25 millones de pesetas y coches de lujo a cambio de que le “arreglasen” el concurso. Esta es la conversación incorporada en el Auto del Malaya:

Ismael Pérez: (…) Estoy que me tiro por las paredes, no sé que hacer con ello.

Victoriano: (…) Primero hay que dejar y bien lo de la grúa y después coger el dinero. Porque esto se acaba, Ismael.

Ismael: No, no, ya lo sé.

Victoriano: Te lo digo, que están muy mal las cosas.

En las siguientes semanas se arregla un pliego de condiciones que establece las tarifas más altas de España, en perjuicio de todos los ciudadanos de Marbella.

El agonizante municipio aún daba para más, el anciano edil, colocó toda una red de máquinas expendedoras que no sólo ocupaban la vía pública sino que cogían la electricidad del alumbrado público. La segunda concesión era la del transporte público cuya beneficiaria era Portillo, una empresa del grupo Fomento de Construcciones y Contratas, la empresa controlada por Esther Koplovich. La Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Marbella aprobó el 22 de diciembre de 2005 las bases del concurso que darían el control a Portillo sobre el transporte público de Marbella durante los próximos 25 años. Por supuesto, Portillo fue la única empresa que se presentó al concurso.

Es importante resaltar que una comisión pagada a un político corrupto tiene como consecuencia una merma en el servicio de trasporte público. Marbella es una ciudad que ha crecido de forma caótica, de forma que el transporte público es muy necesario para vertebrar la ciudad. Para coger un autobús en Marbella es necesario esperar durante mucho tiempo, puesto que la empresa no destina los suficientes recursos, ni para los autobuses, ni para la estación que no es propia de una ciudad como Marbella. En el transcurso de la operación Malaya se detuvo al director gerente de la empresa y a dos altos directivos, por el pago de comisiones ilegales, es decir, por cohecho. Son muchas las ocasiones en las que se ha pensado rescindir el contrato con Portillo, por el mal servicio prestado, pero la realidad es que nunca se ha tomado una decisión firme al respecto.

Las concesiones de publicidad estática también fueron objeto de deseo de los concejales malayos. Se encontraron irregularidades en las concesiones de la publicidad sobre las placas de los nombres de las calles, las marquesinas de las paradas de autobuses, y el mobiliario urbano ( papeleras, relojes, etc.). En algunas ocasiones, las concesionarias no pagaban el canon al Ayuntamiento, sino a los concejales, en otros se traspasaba la concesión sin el permiso de la Junta de Gobierno Local, sólo con el beneplácito del concejal.

Por último, la concesión que permite insertar publicidad en las papeleras es claramente irregular con un agravante. La empresa Surplanning es del hermano de un ex concejal Gilista. A pesar de tener un canon ridículo, y que ni siquiera se pagaba, no sólo no ha sido revisada la concesión sino han archivado el expediente el gobierno del Partido Popular.

4.4. Arturo Moya llega a Marbella

Probablemente lo único que hizo bien la ex alcaldesa de Marbella fue reconocer su imposibilidad de gestionar la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana. La Junta de Andalucía ya había repetido hasta la saciedad que, en ningún caso, negociarían con Roca el nuevo planeamiento de la ciudad. Los empresarios estaban muy preocupados puesto que eran rehenes del morador de Planeamiento Urbanístico. Sin un nuevo Plan General, la única salida que tenían los empresarios era llegar a convenios con el Ayuntamiento, y ahí siempre estaba Roca, dispuesto a forrarse. Los empresarios buscaron en Sevilla una persona capaz de desatascar el problema que ya estaba en punto muerto desde que se iniciara la revisión en 1991, es decir, 14 años.

Ricardo Arranz propuso a Arturo Moya, que por entonces era presidente de la Fundación Antares, un foro de diálogo con sede en Sevilla. Con anterioridad, Arturo había sido diputado constituyente y candidato a presidente de la Junta por una coalición Andalucista en 1991. Llegó a la ciudad en Octubre de 2005, como coordinador del Plan, y acto seguido llegó a un acuerdo con la Junta de Andalucía para comenzar conjuntamente los trabajos del nuevo Plan General de Marbella. Este acuerdo dio sus primeros frutos con el concurso presentado para la redacción del Plan General de Ordenación Urbana de Marbella. Se presentaron despachos de arquitectos urbanistas de toda España. Entre ellos se encontraba el de Manuel González Fustegueras, el estudio preferido por la consejera Concepción Gutiérrez. A pesar de que otros despachos obtuvieron una mejor puntación que Fustegueras, la presión de la Junta logró que se eligiera Territorio y Ciudad, tal y como reconoció Marisol Yagüe en una rueda de prensa en la que se quejaba de que Fustegueras nunca obedecía las órdenes de la alcaldesa.

La relación entre Arturo Moya y Juan Antonio Roca nunca fue fácil, no se fiaban el uno del otro. Arturo solía advertir a los empleados de urbanismo que tuvieran cuidado con la fauna de la selva marbellí (sobre todo con el “listo del barrio”, en referencia a Roca), que no cedieran a las tentaciones y tuvieran los pies en el suelo. Resulta muy significativo que cuando detienen a la secretaria personal de Roca, esta llama a Arturo para pedirle un abogado. Fue liberada sin cargos. La aprobación del Avance del Plan se consiguió con cierta celeridad, lo cual animó a los inversores que comenzaban a ver la luz a final del túnel. La presentación la hizo la consejera Concha Gutiérrez en las instalaciones de la Junta en Marbella, el Centro Internacional de Turismo de Andalucía, más conocido como CINTA. En ella se vio como multimillonarios promotores se abalanzaban sobre los folletos del Avance, peleando por conseguir un ejemplar. Fustegueras dibujó todas las edificaciones ilegales de Marbella y dejó claro que para legalizarlas los compradores de construcciones ilegales tendrían que pagar un precio, las compensaciones.

Si podemos decir que la redacción del Plan General de Ordenación Urbana de Marbella ha sido transparente, no podemos decir lo mismo del Plan de Ordenación Territorial de la Cosa del Sol (P.O.T) redactado por el arquitecto José Seguí. El Plan de Ordenación Territorial asume la Ordenación de toda la Costa del Sol Occidental, con todos los interés económicos que hay en juego. Desprotege un importante paraje en Marbella, la finca de la Concepción, último pulmón verde de Marbella por debajo de la autopista y lugar donde se hallan los restos de la ferrería más antigua de España, testigo único de la revolución industrial. La acción urbanística sobre este paraje, que ocupa más de dos millones de metros cuadrados, se debe a la influencia de Roca sobre José Seguí. El redactor del Plan y Roca se reunían con cierta frecuencia para pactar la calificación de los suelos.

La ferrería de la Concepción se localizó en San Pedro porque antaño existían frondosos bosques de encina que cubrían toda la comarca e importantes yacimientos de mineral. Sustentó el crecimiento de la Colonia del Ángel primero y de San Pedro después. Tristemente, el expolio que hemos visto no es una historia nueva, sino que viene repitiéndose desde hace varios siglos. Cuando se quedaron sin encinas que cortar se vieron obligados a clausurar la ferrería.

No es la única vez que José Seguí se dejo influir por el entorno de Roca, Judah Binstock consiguió desviar la nueva autopista para que no partiera en dos su parcela denominada “Nueva Marbella” localizada al Norte del Centro Comercial “La Cañada”, en la carretera de Ojén. La elección de Seguí como redactor del Plan de Ordenación Territorial fue un auténtico desastre para la Junta de Andalucía, para la ordenación del territorio de la Costa del Sol y para los ciudadanos de Marbella. Es un buen arquitecto y, según sus palabras, está amenazado de muerte por distintos promotores a cuyas presiones no ha accedido. No obstante, quizás su error haya sido aceptar reunirse con Roca.

Julián Muñoz, y el pájaro de José María del Nido

El ascenso de Julián Muñoz a la alcaldía había sido imparable. De trabajador de la hostelería (camarero) a alcalde corrupto y millonario en tiempo record. Este ejemplo fue nefasto para la ciudad. El virus del pelotazo infectó hasta el alma de muchos de los ciudadanos de Marbella, convirtiéndolos en esbirros al servicio del régimen corrupto.

El GIL ganó las elecciones por primera vez el 26 de Mayo de 1991. Julián es elegido como número ocho y ocupa la concejalía de Fiestas. En las siguientes elecciones se presentó ya como número tres detrás del propio Jesús Gil y Pedro Román Zurdo. Fue elegido primer teniente de Alcalde y Teniente de Alcalde de San Pedro en 1999, tras la tercera mayoría absoluta del GIL en el municipio y la retirada de Pedro Román de la “función pública“. Tras la inhabilitación de Jesús Gil es nombrado Alcalde el 2 de Mayo de 2002, cargo que revalida en las urnas un año después el 25 de Mayo de 2003.


Julián siendo concejal conoció a un abogado llamado José María Del Nido, (y poco a poco habían ido ganando “parcelas” de poder y robando del Ayuntamiento) ¿?. Julián imitó las estructuras de Jesús Gil y siempre solía decir “Al final con un buen abogado no pasa nada”. No creo que ratifique ahora sus palabras. Del Nido fue un pájaro muy listo. Según el Tribunal de Cuentas, presuntamente, cuando sustraía fondos, dejaba la factura, así lo podía llamar honorarios. Todo este capítulo se encuentra subjudice, motivo por el que todas las afirmaciones deben entenderse que son sólo hechos presuntos, y el Sr. Del Nido es, judicialmente inocente hasta que un juez no diga lo contrario.

Siguiendo el informe del Tribunal de Cuentas, a través de las minutas al Ayuntamiento el abogado, ahora presidente del Sevilla Sociedad Anónima Deportiva, facturó al Ayuntamiento seis millones setecientos mil Euros. No obstante estamos ante el mismo “modus operandi” cuando presuntamente robas, si pagas tus impuestos, se llama factura. En cualquier caso, es un estupendo abogado, puesto que cada página de sus escritos se valoraba en 600 euros. Esto sin tener en cuenta los pagos “en especie”. La fiscalía se querelló contra Del Nido por los “abundantes y evidentes indicios de la acción concertada para enriquecerse”. Ante esas acusaciones, el presidente del Sevilla responde que “las minutas que he girado y, en su caso, he cobrado del Consistorio han sido todas con arreglo a las normas profesionales del Ilustre Colegio de Abogados de Málaga”. Es un presunto delincuente bastante inteligente.

Los trabajos de José María del Nido al Ayuntamiento de Marbella fueron muy provechosos para él y nefastos para los ciudadanos de Marbella. En Febrero de 2001 se aprobó una provisión de fondos de 34.858,70 Euros a favor de José María de Nido Benavente, para que defendiera al Ayuntamiento (en realidad a los criminales que lo ocupaban) ante el procedimiento abierto en el Tribunal de Cuentas. A esta cantidad debemos sumarle 348.587,02 Euros, es decir 10 veces más, que cobró a la Sociedad municipal Control de Servicios Locales por el mismo concepto. Finalmente por las alegaciones de otras sociedades municipales que durante aquella fiscalización no facilitaron ninguna documentación al Tribunal, percibió 80.175,01 Euros. En total por las mismas alegaciones recibió la cantidad de 463.620,73 Euros.

Siguiendo con otro ejemplo, por su participación en la venta de plazas de garaje y locales comerciales del mercado municipal cobró 156.349,46 Euros. Según el interventor municipal esta factura era un 50 % superior a lo justificado. Por defender al Ayuntamiento ante dos sociedades recibió 37.143 euros. Humilde factura para su tarifa, si no se diera la circunstancia de que la defensa la llevó otra abogada, que también cobró y no hubo tal juicio puesto que las sociedades desistieron. Continuando con las fabulosas minutas de José María del Nido, una sociedad municipal, pagó 46.013,49 euros por su intervención en la liquidación de otra sociedad municipal. Para ello tan sólo fue necesaria la firma de la escritura. Se justificaron tan abultados honorarios por la redacción de un contrato de leasing, transacción que redactó el banco.

Sin embargo, el mejor partido de del Nido (permítanme llamarle así) lo realizó con la Sociedad FERGOCOM, S.L. Esta sociedad se constituyó el 14 de diciembre de 2000. Los apoderados de esta empresa son dos de sus hermanos. La sociedad municipal Gerencia de Compras pagó a esta sociedad 327 facturas por 3.617.973,65 euros por conceptos todavía desconocidos.

Los “honorarios profesionales” no eran la única presunta forma de sustraer dinero del Ayuntamiento. Colindante al Ayuntamiento existe una parcela que otrora estaba llamada a ser el museo de arte de la ciudad. El inmueble se sacó a subasta, presentándose tres empresas, todas controladas por José María del Nido. La subasta fue declarada desierta y la parcela transferida a la sociedad municipal Gerencia de Obras por Decreto de Alcaldía. Tres meses después, en abril de 2002, se firmó escritura de dación en pago de una supuesta deuda de 1.980.000 euros entre la empresa pública y Fergocon, S.L. La escritura de dación en pago nunca fue inscrita por un sencillo motivo, la sociedad pertenece a Del Nido, y es el resultado del pago por una supuesta corruptela. Esperarán a que los aparentes delitos prescriban para escriturarla y registrarla en el Registro de la Propiedad o darán “el pase”, vendiéndola a una tercera persona. Un patrimonio menos para los ciudadanos de Marbella, para mayor gloría del presidente del Sevilla. Es curioso como grandes granujas se parapetan detrás de la afición de un club de fútbol para que no les cace la Justicia. Con cierto humor muchos marbellíes dicen que son socios del Sevilla S.A.D.

Los 17.000 inmuebles ilegales, entre ellos 17.000 viviendas habitadas

El resultado del urbanismo salvaje son 30.000 inmuebles fuera de ordenación, es decir desde el punto de vista administrativo, ilegales. Entre estos inmuebles 17.000 viviendas se encuentran habitadas. Estas viviendas las han adquirido personas, que, desde el punto de vista jurídico, son terceros de buena fe. Un caso paradigmático es el del Banana Beach cuya licencia de obras fue otorgada en Septiembre de 1998 apenas unos días después de la aprobación del Plan ilegal. El edificio se encuentra en terrenos calificados como equipamiento público, e invaden la zona de protección marítimo terrestre, es decir, que literalmente se introduce en la playa. Hay que reconocer que el conjunto es un auténtico monumento al salvajismo urbanístico. Se halla en mitad de la desembocadura de un arroyo, en zona inundable, si bien es cierto que el promotor, Avila Rojas, realizó un doble embovedado del arroyo.

En el Plan recientemente aprobado, esos terrenos son el punto del entrada del AVE a la ciudad, motivo por el cual el redactor Manuel Rodríguez Fustegueras ha decidido dejarlo fuera de ordenación condenándolo a la demolición. De hecho, la Consejera de Obras Públicas Concepción Gutiérrez solicitó la ejecución de la sentencia. Don Diego Martín Reyes, con buen juicio, interpuso un recurso aduciendo la imposibilidad de ejecutar la sentencia por un motivo bien sencillo: el Ayuntamiento dio licencia de obras y posteriormente de primera ocupación. Si estas licencias son ilegales, no es problema del comprador, que adquirió la vivienda estando libre de cargas y gravámenes. Por tanto, si el Ayuntamiento quiere demoler, primero tiene que indemnizar.

En este caso es notable la absoluta quiebra del Estado de Derecho. En primer lugar, tenemos un Ayuntamiento que da una licencia de obras manifiestamente ilegal que culmina con una licencia de primera ocupación igualmente irregular. En segundo lugar tenemos un juez que no paraliza cautelarmente las obras ante la denuncia de los ecologistas. En tercer lugar tenemos registradores que no anotan preventivamente la demanda, y en cuarto lugar notarios que no advierten de la carga urbanística que tiene el inmueble. Sin entrar en la responsabilidad moral de abogados, gestores y compradores, no es que todos hayan fallado, es que el sistema en sí ha fracasado.

Los jueces no paralizaban y cuando lo hacían era demasiado tarde, el edificio se encontraba terminado y vendido. Esto ha transmitido la idea que el urbanismo irregular era tolerable. Numerosas asociaciones, ecologistas y posteriormente la Junta solicitaban a los tribunales la paralización cautelar de las obras. Desafortunadamente, los tribunales interpretaban que no debían parar la obra, puesto que el hipotético perjuicio al promotor era mayor que el daño que pudiera causar la promoción ilegal. Se equivocaron y sus errores produjeron un daño irreversible. Al fin, el presidente de la Sala de lo Contencioso Administrativo de Andalucía, Bernardo de Quirós, corrigió la doctrina del Alto Tribunal, permitiendo la paralización cautelar de la obra e impidiendo la consolidación de edificio ilegal.

Los jueces han reaccionado dándose cuenta del daño hecho a la ordenación del territorio y recientemente manifestaron que “entrarían con la piqueta en las obras ilegales”. En mi opinión, no se trata de pasar de permitir lo ilegal a perjudicar al inocente que habita esa casa. El responsable de lo ocurrido es el Estado y al Estado le corresponde poner las soluciones al fiasco que han permitido.

La Junta de Andalucía es la institución garante de la legalidad urbanística, pero se dio cuenta tarde de lo que estaba ocurriendo. Se dio cuenta tarde, o no quiso darse cuenta antes, porque la realidad es que por cada vivienda vendida la Junta cobra sus impuestos, y gracias a éstos se construyen carreteras y hospitales. Un piso de segunda mano vendido por 200.000 Euros lleva en impuestos, desde la transmisión del solar, a la obra nueva, pasando por la primera transmisión y la segunda la friolera de 25.000 Euros en impuestos autonómicos. Sin tener en cuenta la recaudación del Estado que cobra el IVA en la primera transmisión.

La Junta, con el tiempo, se fue dando cuenta del terrible perjuicio que ocasionaba la ilegalidad urbanístico a los ciudadanos..Este daño proviene del hecho de que un edificio ilegal conlleva un aumento de la población que carece de los equipamientos necesarios como viales públicos, saneamiento, alumbrado, y deja obsoletos los servicios públicos como sanidad o educación. El resultado son ciudades sin infraestructuras y ciudadanos sin servicios públicos. Es por ello que la Junta de Andalucía comenzó a abrir expedientes por infracciones urbanísticas, llegando a los 4500 expedientes en el año 2005. De ellos, se derivaron más de un centenar de querellas criminales por delitos contra la ordenación del territorio, casi la mitad era de Marbella. También se han impugnado más de 1400 licencias sólo en Marbella. No obstante todavía quedan licencias ilegales pendientes de revisar. Y todavía está pendiente de abordar como ponemos remedio a la herencia del Gilismo que es sin duda una herencia de miseria y pobreza para los ciudadanos que de forma activa o pasiva permitieron que esto ocurriera.

Fallecimiento y herencia de Jesús Gil y Gil.

El ocho de Mayo de 2004 Jesús Gil sufrió un infarto cerebral. En ese momento seguía lúcido e incluso respondió a una llamada de uno de sus concejales, aunque es consciente de que su vida se apaga: “sé feliz que al final es lo importante en la vida”. Seis días después falleció, dejando 80 causas judiciales con una responsabilidad civil derivada del daño causado por sus delitos que podría dilapidar el patrimonio de la familia Gil. No era la primera vez que Jesús Gil padecía un infarto cerebral, el 24 de octubre de 1999 tuvo un amago que le llevó a decidir no presentarse a las elecciones generales de ese año. El certificado de defunción lo firmó el Juez Urquía, conocido por estar imputado en la supuesta aceptación de sobornos por parte de Juan Antonio Roca Nicolás y por extorsionar al empresario propietario del Marbella Club y Puente Romano Shamoon. Son muchas las leyendas que relatan una muerte fingida, la más extendida se basa en la facilidad con la que 4 personas llevaron el féretro alrededor del Estadio Vicente Calderón, pero lo cierto es que no hay ninguna prueba sobre su supervivencia.

El declive de Jesús Gil lo marcó su ingreso en prisión por el caso Camisetas. El Ayuntamiento de Marbella, a través de la sociedad Eventos 2000, y el Atlético de Madrid, firmaron un contrato publicitario por el que el club madrileño promocionaría la ciudad con la impresión de “Marbella” en sus camisetas, desgraciadamente el club había cedido los derechos de publicidad a la Liga de Fútbol profesional, por lo que se daba una doble venta de Derechos. El Atlético de Madrid cobró de la Liga y del Ayuntamiento.

4.11 La Herencia de Jesús Gil

Los abogados de la familia plantearon una estrategia para intentar burlar la responsabilidad civil derivada de sus delitos, declarando un patrimonio neto de tan sólo 625.007 euros con un dinero disponible de apenas 854 Euros. Las decenas de sociedades mercantiles se declararon en la testamentaría por apenas 1.377.964,35 euros a pesar de que en el activo de estas sociedades se encuentran fincas e inmuebles del valor del Club Financiero Inmobiliario en Marbella o la Finca de Los Ángeles de San Rafael en Ciudad Real. Los herederos declararon la exigua herencia, pero ni siquiera la liquidaron porque, como bien saben los bienes se encuentran sujetos a la responsabilidad civil de los delitos que pudiera haber cometido, y los mismos herederos hacen una pequeña relación de los procedimientos más relevantes.

La herencia de Jesús Gil no fue solo económica, también fue judicial. Tras de si dejó un reguero de imputaciones judiciales que implican a todos aquellos que estuvieron cerca de él, a excepción hecha de sus propios familiares. El fiasco del Plan General tuvo como consecuencia centenares de juicios por delitos contra la ordenación del territorio. Este tipo delictivo se incluyó en la reforma del código penal de 1997, pensando en el regidor marbellí. Los concejales no tardaron en estrenar el tipo delictivo. Por primera vez el 6 de Mayo de 1998 declaraban en su condición de imputados por un delito contra la ordenación del territorio el primer teniente alcalde, Pedro Román, quien consideró que "con la presentación de esta querella la oposición está tratando de utilizar políticamente la Justicia, quieren ganar en los juzgados lo que las urnas democráticas no les dan".

Desde que se aprobara el Plan en 1998, se empezó a dar licencias en base a una normativa flagrantemente ilegal. El director del área jurídica de urbanismo, Jorge González, se negó a informar favorablemente las licencias, motivo por el cual fue marginado y finalmente pidió la baja por depresión. Los informes los realizaba una abogada contratada por Roca llamada María Castañón, esposa de uno de los registradores de la propiedad de Marbella. En realidad los informes los tenía que redactar un funcionario, pero poco les importaba, se trataba de tener una cuartada para aprobar aquellas licencias que hubieran pasado “por caja”.